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  • Foto del escritorLa Cafetería «expreso»

Priscila Retamozo: «Confiar en la juventud es una forma de confiar en las personas adultas»

La inteligencia siempre me pareció una capacidad muy sutil que, aunque haya quien puede fingirla con un cúmulo de conocimientos, se ve de forma transparente cuando hablas con personas que la desprenden. Ese es el caso de la invitada que hoy inaugura esta sección «expreso», Priscila Retamozo (Buenos Aires, 1993).

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

Fotografías / Ricardo Lede / 2023

Con 25 años estaba en las Naciones Unidas, con 29 recibía el «Premio Emilia Pardo Bazán» y, aunque no me digáis cómo hace todo, también dirige un programa de igualdad, coordina una iniciativa de acción social, tiene dos libros y ha cofundado una consultoría.

 
» Con el talento de hacer fácil lo complicado, aborda temas complejos con humor y, aunque comunica de forma magistral, su forma de liderazgo se basa en el ejemplo. Un ejemplo siempre cargado de un optimismo contagioso que te invita a creer en un mundo mejor.

Es, sin duda, una de las personas de las que más he aprendido en los últimos años. Con la suerte de poder entrevistarla en el centro donde estudió, el IES Alexandre Bóveda (Gracias, Ana), hoy nos acerca, de una forma inspiradora, una visión de un tema que suele generar cierta incomodidad: el feminismo. Disculpa mi seguridad para adelantarte que, pienses lo que pienses de esta temática, me atrevería a decirte que, con alta probabilidad, las siguientes líneas te van a aportar mucho si te atreves a escuchar. A mí, sin duda, lo hicieron.


/ Si lo prefieres, puedes escuchar la conversación completa aquí.

 
Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

JC: De algún modo, tengo el prejuicio de que algunas personas no escucharán la entrevista al ver a una persona joven en la foto cuando, en realidad, entrevisto a una de las más inteligentes que he conocido. ¿Cómo ves tú a la juventud?


PR: Depende de lo que interpretes como juventud; la edad también es un constructo que depende de cómo te veas tú. A lo mejor hay gente a la que ya no le parezco tan joven, aunque la verdad es que parezco joven (risas), y gente a la que le parecerá que ya tengo una trayectoria hasta el punto de, a lo mejor, verme lejos. También hay gente que se ve muy joven con mucha más edad que yo, así que es todo relativo.


Yo, sobre todo, trabajo con adolescencia e infancia; y me gusta mucho.

 
» Creo que las personas adultas nos vamos haciendo murallas de un modo que nos cuesta muchísimo más cambiar de idea.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

En cambio, la gente joven está en un momento que, incluso aunque sean reactivos o reactivas, lo cierto es que está más dispuesta a cambiar.


Yo siento que hay cosas que voy perdiendo, pero todavía siento que estoy en el punto de querer aprender mucho y de beber mucho de lo que me explican otras personas.


JC: ¿Se puede perder eso?


PR: No sé si eso en algún momento se acaba; igual hay un día en que dices: ya he oído suficientes opiniones, esta es la mía. Yo creo que eso puede llegar en algún momento de la vida para algunas personas, pero yo no me veo así.


Me gusta escuchar, aunque no esté de acuerdo, muchas cosas de las que me cuentan. No creo que tenga que ver con la edad.


JC: En los últimos años has estado con miles de adolescentes y siempre te veo con una mirada de descubrimiento ante ellas. Es algo que me gustaría copiar y que no sé si perdemos o nos invitan a perder.

 
» Tenemos cierta inercia a pensar que, una vez conocido un adolescente, conocemos a cualquier persona adolescente.


PR: Yo entreno el no perder eso; no perder la capacidad de sorprenderme para que cada persona tenga la oportunidad de contarme algo nuevo. Creo que para hacer mi trabajo es fundamental, porque si llego a un aula pensando que me van a contar lo que me cuentan siempre, no les dejo el espacio para que me cuenten algo nuevo.


Yo creo que la gente percibe cuando tú tienes interés real en conocerla y escucharla, como también percibe cuando quieres que te cuente algo concreto y te cuenta lo que quieres escuchar.

JC: Mi pasión es la comunicación y veo que falta, desde en profesionales hasta en adultos, ese interés en entender o escuchar.


PR: En general, las personas no estamos acostumbradas a escuchar. Yo hablo mucho en público y, para mí, una parte fundamental es escuchar. Escuchar no solo las palabras sino también escuchar lo que te dice la gente con la mirada o el cuerpo, si te está atendiendo, si se ríe, si conectó.


Para mí, que mucho de mi trabajo va de comunicarme, veo que tiene que ver con escuchar mucho. Eso es en lo que pongo mi atención cuando hablo con una persona; escuchar lo que a esa persona le interesa decirme.


JC: De las capacidades más increíbles que tienes, una es la de debatir. Te vi en directo escuchando a personas que comunicaban con un tono agresivo y te escuchaba decir: «vamos a ahondar en esto». ¿Cómo se hace? Sobre todo, cuando hablando de temas que son importantes para ti.

 
» Yo no voy a los debates con una lógica de ganar o perder; y eso me parece importante.

PR: Cuando tú vas porque quieres entender el punto de vista de la otra persona desmontas un poco lo que la otra persona viene a hacer, que es a ganar o perder una batalla.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

Como a mí lo que me interesa es que lleguemos a un punto en común; si yo discuto contigo, en principio voy a considerar que eres una buena persona, entonces vas a tener que estar de acuerdo conmigo porque mi opinión es que tenemos que ser iguales, libres de los mandatos de la masculinidad, de la feminidad y del machismo.


Yo quiero que entiendas mi punto de vista y quiero entender el tuyo porque ahí nos vamos a encontrar.


En cambio, si voy a convencerte con mis argumentos para que tú pierdas y que yo gane, nunca voy a conseguir que tú estés abierto o abierta a escucharme. La gente viene pensando que yo solo quiero contar mi chapa y no es cierto, a mí me interesa saber la opinión de la gente con la que hablo y ver si lo ven de la misma manera que yo.


JC: ¿Cómo llegas a esto?


PR: Escuchándome mucho a mí misma. Para mí, hubo un punto de inflexión cuando conocí a Chis Oliveira. A mí me avisaron de que en el instituto había una profesora feminista, una profesora que «les tenía manía a los chicos». Entonces, yo llegué al aula con una actitud de «sobre mis compañeros no», iba a defenderlos a muerte.


Efectivamente, mi actitud al principio fue de rechazo y resistencia, de llevarle la contraria a todo. Así que, para hacerlo, empecé a leer. Empecé a investigar, a reflexionar y me fui dando cuenta de muchas cosas. Claro, llegó el segundo trimestre y yo ya era una convencida de la igualdad y del feminismo, pero también estaba muy enfadada.


En mi casa montaba unas disputas terribles: «papá no te ayuda en nada», «a mi hermano no le decís lo mismo que a mí». De repente, estaba muy enfadada.

 
» Luego llegué a la etapa de entender que con quien realmente estaba enfadada era conmigo misma, con no haber visto esa realidad que ahora me parecía tan clara. Ahí fue cuando aprendí a perdonarme y a perdonar a los demás.

Entendí que igual que yo había hecho el camino pues también lo ponía hacer más gente. Mis padres son un ejemplo, a lo mejor no a mi ritmo, pero a otro ritmo van llegando a las conclusiones, o mi hermano, y así con mucha gente.


Eso intento no perderlo; entender que yo alguna vez también dije cosas que hoy me horrorizarían, pero si yo cambié gracias a que hubo personas que me enseñaron, ¿por qué otras personas no van a cambiar si yo les doy la oportunidad?

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

JC: Ojalá toda la gente que quisiera llevarme la contraria dijese: «¡Te vas a enterar! ¡Voy a leer y documentarme para rebatir tus argumentos!». Creo que esto falta hoy en día.


PR: También tenemos que dar el espacio para que eso ocurra, ¿no? Antes hablabas de la juventud, y siempre con expresiones del tipo: «tú aún eres muy joven, ya lo entenderás» o «cuando seas mayor ya lo entenderás».


Eso deja una discusión en punto muerto porque si ese es el argumento que va a ganar, la experiencia, el saber, el haber vivido tu vida, es una discusión que no tiene sentido ya que nunca voy a poder, porque nunca voy a tener tu edad, ni tu experiencia, ni voy a vivir tu vida porque voy a vivir la mía.


Mucha gente se plantea la docencia también así, yo os voy a explicar porque yo sé. Claro que hizo falta un punto de curiosidad mío y un punto de vista crítico que aprendí en mi casa, pero también el espacio que nos dio en este caso Chis para poder argumentar.

 
» No era que yo solamente me preparara mis argumentos, sino tener un espacio para poder argumentar.

JC: ¿Cómo podemos las personas crear esos espacios donde poder expresarnos?


PR: Sí, soy una militante de la escucha, de la escucha activa, totalmente.

 
» Un matiz, yo confío mucho en la juventud, pero confiar mucho en la juventud también es una forma de confiar en las personas adultas, porque al final son el reflejo de lo que nosotras y nosotros hacemos con la juventud.

Yo admiro mucho a las que vinieron antes que yo. Sé que trabajaron en espacios muchísimo más hostiles de los que trabajo yo, no tengo ninguna duda de eso, pero eso es lo que digo, que esto que me dieron tengo que devolvérselo, a ellas ya no puedo, a las que vienen.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

Mi deber con ellas, mi forma de pagarle la deuda a las referentes que vinieron antes que yo, es crear espacios para las que vienen, igual que ellas hicieron con las suyas.

 
» Para mí, creer en la juventud es una deuda que le debo a las mayores.

Me emociono, porque yo les pongo cara. Cuando yo pienso en las mayores, pienso en Chis, pienso en Luisa, pienso en Amada, que son mis compañeras en muchos proyectos, pero también pienso en mi madre, pienso en mi abuela y pienso en un montón de mujeres luchadoras como las de mi barrio de Coia que lucharon contra la droga y que lucharon contra el narcotráfico sin tener mucha más idea que no querían que se murieran sus hijos, para mí esas son referentes. Y ¿qué les debo? Pues ese confiar en la juventud con la que trabajo todos los días.


Pienso en el «Comando Igualdade» y les pongo cara. Veo a Noa, veo a Antía, veo a Blanca, un montón de chicas. También veo a muchos chicos que han pasado y que, aunque no lo sepan, son el reflejo de aquellas mujeres que lucharon.


Yo les pongo cara cuando pienso en referentes que me antecedieron y cuando pienso en las que vendrán.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

JC: Qué puente tan precioso has hecho entre lo que puede venir y lo que nos han regalado. Es verdad, no lo han hecho para que se lo devolvamos sino para abrir un camino que ahora podamos recorrer.

 
» Las feministas no luchamos por una libertad que vayamos a disfrutar; sabemos que no vamos a ver el mundo por el que luchamos. Luchamos por el mundo que van a heredar las que nos siguen; así ha sido históricamente.

PR: Las mujeres que lucharon por el voto, la mayoría de ellas, no llegaron a votar nunca. Lucharon, muchas veces dando la vida, para que nosotras disfrutemos ese derecho.


Nosotras hacemos lo mismo, salimos a las calles no para no vivir una violencia sexual que en la mayoría de los casos ya hemos vivido, lo hacemos para que las que vienen no vivan esa violencia sexual. Siempre es una lucha que le debes a las anteriores y que le devuelves a las siguientes.


JC: ¿Cómo conectas con un propósito tan elevado tan pronto?

PR: No creo que fuera consciente en aquel momento, creo que me pareció justo. Igual que puedes tener otras perspectivas como la ecológica o la de clase, yo me puse las gafas violetas y empecé a verlo.


Para mí, el feminismo fue cobrando forma porque entendí que era algo que ya podía aplicar a muchos aspectos de la vida y que tocaba algo muy íntimo y personal. Igualmente, también me di cuenta de que puedes ver los resultados en el momento.

 
» La forma de vincularte con tus amistades cambia radicalmente. Cambia cómo te relacionas con otras mujeres sin hacerlo desde la competencia; cambia la relación con los chicos sin buscar la validación externa.

Es un salto muy importante, aunque en el momento no te des cuenta. Seguramente, hoy en día, también estaré haciendo cosas de las que no soy consciente hasta que pase un tiempo, pero es algo normal porque necesitamos distancia para saberlo.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso
Visualiza el vídeo del encuentro aquí

Me pasó cuando publicamos el libro «Comando Igualdade». Leí mi descripción y ahí me di cuenta de las cosas que había hecho. El síndrome de la impostora con el que convivimos las mujeres me hacía pensar: «qué vergüenza, ¿qué voy a contar?». En mi caso, siendo argentina, migrante (se vino a los diez años) y escribiendo en gallego, más.


De repente, leía las cosas que hice, tomé distancia y pensé que, si a mí me dijeran eso de otra persona, lo admiraría. Entonces, pones en valor, pero necesitas distancia.


JC: Para mí, eres una de las personas que más me ha acercado a entender qué es el feminismo sin sentirme atacado como me sentí en su momento cuando llegó a mi vida. Empiezo a sentirme cada vez mejor, abrirme más y escuchar más. ¿Cómo explicarías esta idea? Porque se dice mucho eso de «ni machismo ni feminismo, igualismo».

 
» Mucha gente te dice: ni feminista ni machista, yo igualdad. Hay que explicar que feminismo es la igualdad entre mujeres y hombres. Entonces te preguntan, con mucha lógica: ¿por qué es feminismo si es igualdad?, ¿por qué hace hincapié en las mujeres?

PR: Yo siempre hablo de que vivimos en un mundo desigual, y esto está bastante claro, y cuando no está claro voy a las cifras, algo que también dice Alicia Puleo. Por ejemplo, el 100% del poder militar está en manos masculinas, el 100% del poder religioso está en manos masculinas, entre el 80 y el 100% del poder económico, según las cifras del Banco Mundial, está en manos masculinas y entre el 70 y el 100% del poder político, según la zona de la que hablemos, está en manos masculinas. España es un ejemplo, nunca hemos tenido una presidenta mujer y, aunque esto vaya a cambiar, ni siquiera una candidata. Ni siquiera hemos sido nunca el 50% del Congreso de los Diputados, que es la cámara de representación de toda la ciudadanía española. Jamás hemos sido el 50%, entonces está claro que existe cierta desigualdad.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso
 
» Y cuidado, siempre digo, que digamos que ese poder sea masculino no significa que todos los hombres tengáis poder, significa que todos los que tienen esos poderes son hombres.

Entonces, habrá que pensar. Habrá que revisar si es casualidad, siempre juego con esto; igual es casualidad. Vamos a ver cuántas casualidades somos capaces de resistir antes de decir que nos huele a chamusquina.


En todo caso, empiezo así, vivimos en desigualdad y hay dos maneras de construir igualdad. Una que pase porque seamos las mujeres las que ganemos derechos, las que nos emancipemos, las que alcancemos esas esferas del poder. Pero hay otra manera de construir igualdad y es que los hombres estéis tan fastidiados como nosotras. Cuidado con ser igualista y no ser feminista.


Yo veo que las mujeres seguimos igual de fastidiadas con la tiranía de la belleza y con la validación externa; pero en vez de nosotras mejorar, veo que los chicos cada vez os estáis sumando. Entonces, cuidado que las feministas no queríamos esto.

 
» Yo uso un ejemplo que es que el 95% de las personas con trastornos de conducta alimentaria son mujeres. ¿Queremos 50/50? No. Queremos que los trastornos de conducta alimentaria desaparezcan.

Entonces, yo soy feminista y no igualista porque yo creo en los hombres. Yo confío en los hombres y creo que también hay una relación entre que la mayor población carcelaria sea masculina o que el mayor consumo de adicción sea masculino. Yo no creo que sea porque los hombres son así o porque hay un gen que les haga cometer más conductas violentas o ejercer violencia sexual; yo creo que ahí tiene que haber algo detrás.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

¿Qué hay detrás? Una socialización masculina, una cultura de la violación y muchas cosas que explican que exista ese porcentaje.


Yo no creo que, ni los hombres sean malos por naturaleza, ni que las mujeres seamos seres de luz por naturaleza, de esto estoy completamente segura.


Tú decías antes que te costó, que te sentiste interpelado, y eso es normal, es parte del proceso. La alternativa es que no vaya contigo y ahí sí que tenemos un problema. Cuando la gente dice que el feminismo es cosas de mujeres, se olvida que el feminismo es cosa de la humanidad, somos el 50%, ¿cómo no va a ser algo de la humanidad?

 
» Esto no puede ser solo un asunto de nosotras, os necesitamos. Os necesitamos.

JC: Muchas veces no lo interpretamos con esa visión. Hay un coste que me interesa saber cómo vives, acerca del dolor de traicionar. Creo que hay muchas personas que reconocen machismo en algo que han hecho o vieron en casa, pero reconocerlo sería traicionar a un padre, traicionar a un sistema o a mi grupo de amigos. Entonces, lo defienden, porque duele. Duele reconocer que he hecho mal.

 
» Tenemos que hacer que duela un poco menos y ver todos los beneficios que tiene.

PR: A mí el feminismo me ha generado mucho dolor porque ha habido vínculos que no he podido sostener, porque escucho muchos relatos de violencia a diario, porque hay cosas que me veo incapaz de aceptar. Claro que me ha dado sufrimiento, dolor o, sobre todo, soledad.


Claro que tiene costes, abandonar privilegios duele, incomoda, cuesta y te desubica, «¿esto es machista?, ¿te puedo preguntar esto?». Claro que incomoda, pero luego pienso en todas las cosas que me ha dado en positivo y tiene tanto de placer el feminismo, es tan gustoso vincularse desde otro sitio, disfrutar la sexualidad desde otro lado, poder hablar con tus amigos de tus sentimientos, poder preguntarle cómo estás de verdad, poder escucharle de verdad en lugar de decirle: «unas cañas y ya está». Son cosas que a los chicos no os permiten, se os castigan, entonces tenéis muchas cosas también que ganar.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

Yo a los hombres feministas que tengo en mi vida los veo mucho más felices de lo que eran antes. Claro que al principio incomoda, y sigue incomodando, porque también nos faltan referentes.


El feminismo tiene por lo menos tres siglos de historia y de teoría, pero los hombres todavía están construyendo esos referentes de masculinidad, todavía están construyendo esas formas de vincularse. Entonces, queda mucho camino por hacer, pero qué bien, os espera un camino chulísimo en el que yo tengo muchísimas esperanzas.

 
» Yo veo a los chicos de hoy en día y es verdad que hay chicos con resistencias y hay chicos que incluso han caminado hacia atrás en algunas cosas, pero también veo que los que avanzan, lo hacen a una velocidad increíble.

JC: Es muy bonito escucharte hablar así sabiendo que todos los días en tu teléfono recibes casos de violencia de mujeres a las que acompañas. Tener una mirada tan empática conviviendo tanto con esa realidad, me hace pensar que ojalá nos abriésemos todos a algo así.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

PR: Yo empecé con 14 o 15 años y lo he visto hasta en amistades Me decían que esto no existía hasta que, de repente, tenían una novia que había sufrido violencia y me decían: es verdad. Es verdad lo que decíamos en clase. Es verdad que esto que decíamos que era mentira sí sucede.


Ojalá yo no tuviera razón. Nada me haría más feliz que la gente con la que hablara dijera: «eso no me pasa, yo no conozco a nadie que le pase lo que tú me estás contando», ese día va a ser el más feliz de mi vida.

 
» Lamentablemente, yo tengo la seguridad de que esto que te estoy contando le pasa a gente de tu alrededor. Si hablas con tu novia, con tu hermana, con tu prima o con tus amigos vas a descubrir que esto sucede.

El patriarcado es así, tiene la fuerza de la invisibilidad, pero una vez que le sacas la capa, la ves en todas partes.


JC: Reflexionar es fundamental, pero hace falta actuar. Tú eres de acción, ¿qué nos recomendarías? Porque es difícil. ¿Qué recomiendas a hombres que no están a gusto o que están encerrados en grupos de WhatsApp en los que no quieren estar y no se atreven a salir?


PR: Pensamos que es una cuestión individual y es una cuestión colectiva. Yo quiero que seamos mayoría.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso
 
» Los chicos que estáis por la justicia y por la igualdad sois mayoría, pero sois una mayoría silenciosa y eso no puede ser, eso es lo que hay que cambiar.

Hay que entender que hay chicos, los que tengan capacidad, que tienen que levantar la voz. Os aseguro que aquellos que levantéis la voz no estáis solos, que hay muchos chicos que piensan como vosotros, pero tienen miedo de ser los únicos.


Los que tengan capacidad de tener ese liderazgo de ser capaces de hablar, y de decir: «yo no estoy a gusto en este grupo de WhatsApp con estos comentarios», van a recibir que hay otros chicos en ese mismo grupo que tampoco estaban cómodos y van a decir: «Yo como tú; no lo dije, pero la verdad es que no me gusta». Vais a descubrir que no estáis solos, por eso hacen falta todos.


Hace falta el que da la voz, pero hace falta que aquellos que todavía no se atreven busquen a esos líderes y los acompañen, que también se necesita. Es muy solitario el ser un disidente, un traidor al patriarcado, es duro y soy consciente, pero se puede.


JC: Te entrevistaré dentro de 30 años, ¿a qué no te ves renunciando entonces?


PR: Al activismo. Para mí el feminismo no puede ser un nicho de mercado; no puede ser una carrera profesional. Puede serlo también, pero lo que mueve el corazón tiene que ser el activismo.

 
» Yo nazco para desaparecer, yo ojalá en 30 años no me esté dedicando a esto porque no haga falta, lo dudo mucho, pero ojalá, eso me haría muy feliz.

Lamentablemente, tengo dudas de que eso suceda. Ojalá esta entrevista en 30 años sea anacrónica.

JC: ¿La sociedad de dentro de 30 años te ilusiona o te preocupa?

PR: Me ilusiona siempre, me preocupa también. Lo primero, me ilusiona.

 
» Hay que trabajar siempre pensando en el futuro porque del futuro solo sabemos que depende del pasado y del presente.

Del pasado poca cosa podemos hacer salvo recuperar aquellas referentes o aquella parte del pasado que nos han ocultado; en eso estamos. Y luego el presente.


El presente está en nuestras manos; trabajemos y ya está. ¿Cómo va a salir mal el futuro con lo que estamos trabajando en el presente?

 
» No tener ilusión por el futuro para mí sería estar claudicando en el presente.

Como no tengo ningún interés en claudicar, estoy a tope, no solo yo, sino como movimiento. No tengo ninguna duda de que el futuro es mejor.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

Nuria Varela, en el prólogo del libro en castellano «La revolución feminista en las aulas», cuenta algo maravilloso cuando su hijo le pregunta: «Mamá, si pudieras nacer en cualquier momento de la historia de la humanidad, ¿qué momento elegirías?». Nuria Varela le dice: «cariño, yo soy mujer, así que el mejor tiempo que puedo vivir siempre es el presente». El futuro siempre va a ir a mejor.


Creo que tenemos que pensar desde ahí, desde la ilusión y desde el construir. Además, creo que tienen mucho interés en que veamos esto como una lucha perdida. Aunque también te digo, si hay gente que viéndolo así se anima hacer más cosas, genial.


Gramsci hablaba del pesimismo de la razón y del optimismo de la voluntad; me parece una frase genial. Efectivamente, hay que ser realistas, hay que ver los conflictos y los problemas, pero siempre pensando en superarlos, siempre teniendo la voluntad de cambiar las cosas que no nos gustan.


JC: ¿Qué te recordarías si vemos esta entrevista en 30 años?


PR: Que seguimos. Yo también tengo días malos y, a veces, vivo con la sensación de que no es suficiente, que no somos suficientes personas, que deberíamos hablar más, que deberíamos estar en más sitios o que deberíamos hacerlo mejor. Todas esas sensaciones están bien porque son un impulso para ir hacia delante, pero a veces nos impide disfrutar de lo conseguido. Espero que con 60 años tenga la capacidad de parar a ver lo construido ya que, cuando tengo esos momentos de lucidez, aunque sean pocos, tengo más fuerza. Cojo fuerzas.


Por eso, también hay que pensar en eso, en lo que estamos creando. Mirar el futuro con esperanza sin olvidar que tenemos un presente bonito.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» · expreso

JC: Para terminar, a mí me gustaría hacerlo con una pregunta que suelo hacer; si pudieses dirigirte durante 30 segundos a toda la humanidad, ¿qué le dirías?

 
» No puedo decirle nada a la humanidad, me gustaría escucharla.

PR: Supongo que le diría: ¡50% de la humanidad, mujeres! ¿Os habéis dado cuenta de que estamos invisibilizadas?, ¿de que no nos ven? También: ¡50% de la humanidad, hombres! ¿Qué pasa que no nos veis?, ¿cómo podéis tener tal ceguera?, ¿no os dais cuenta de que juntos la humanidad entera en su conjunto sería muchísimo mejor?

 
» Nos estamos perdiendo el 50% del potencial de la humanidad. Estamos haciendo el tonto.

Es tan simple como eso; cuando no le dejamos a una niña que persiga su sueño de jugar al fútbol, le estamos impidiendo al mundo disfrutar, yo que soy argentina, de una Messi; nos estamos negando ese privilegio.


Y al revés, cuando hay chicos que se desapuntan de baile a los ocho años porque ya empiezan a escuchar determinados comentarios, ¿cuántos bailarines increíbles nos estaremos perdiendo?, ¿cuánto arte nos estaremos perdiendo porque hemos aprendido que hay cosas de chicos y cosas de chicas, cosas de niños y cosas de niñas?


Entonces, le pediría a la humanidad que se diera un tiempo y un espacio para pensar; y si es colectivamente mejor, porque individualmente es necesario, pero colectivamente avanzamos más.


JC: Gracias Priscila. La mayor fortuna que tenemos es que te queda casi toda la trayectoria por hacer.


PR: Tenemos la suerte, además, de que no estoy sola. Hay muchas mujeres como yo o mejores. Ni tú ni yo podemos cambiar el mundo, pero juntos podemos hacer cositas.

 
» Ni tú ni yo podemos cambiar el mundo, pero juntos podemos hacer cositas.

Gracias por su visita.

Priscila Retamozo en «La Cafetería de Javier Cebreiros» (expreso)
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Consulta las fotografías de la entrevista y cortes del vídeo aquí. Sesión realizada por Ricardo Lede

 

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